ESTADISTICAS MOTIGO

domingo, 11 de enero de 2009

S-TIE-CHI Y BARON TERCERO: LOS PROSCRITOS

En el TERRITORIO hay amor por los animales...como no? si somos todos ecológicos a ultranza. Los amamos, los cuidamos, sufrimos por ellos, los defendemos. Es emocionante percibir cada cierto tiempo las manadas ululantes de perros que transitan sófregamente atras de una perra en estro. Caminan noche y día y se cruzan sin pudicia. Después de un tiempo aparecen perritos que se regalan en la portería de nuestro TERRITORIO. Siempre hay algun sufrido que se lleva amablemente alguno a su propiedad en donde permanecerá arrancándose cada cierto tiempo (una vez que se hace adulto), para aumentar, a su vez, las jaurías que circulan tras las perras en celo, las cuales harán nuevos perritos, que irán nuevamente a la portería a provocar la conmiseración de otros ingenuos (los anteriores, a estas alturas tienen mas que claro que nunca más fungirán de benefactores de perros), cerrando un nuevo círculo. Como nuestros cercos en general son hechos en base a débiles mallas ovejeras (alambres entrecruzados), los mismos son un muestrario de remiendos de tablas, palos, ramas secas, cartones, piedras, o cualquier material que sirva para taponear los hoyos que nuestras queridas mascotas realizan cada vez que toman la decisión de reproducirse. Pero los amamos, sin duda. En mi caso, pese a mi conciencia de este amor he pasado mas de algún mal rato debido a la notada afición de mi Chow-chow, por los gatos callejeros, los cuales le provocan un frenesí inexplicable, y a la simbiosis y hermandad sorprendente en que viven S-TIE-CHI , el Chow-chow, y BARON TERCERO, el perro mas inteligente y decente que alguien pueda imaginar.

S-TIE-CHI, un perro Chow-chow de linaje puro, elegante, lengua negra, llegó por avión desde una ciudad del Norte. Fue regalo de mi hermano, provocando los celos indignados de mi padre que en ese entonces se encontraba convaleciente de una terrible e inesperada cirugía, que nos hacía a todos correr a atender cualquier demanda que él tuviera, como una compensación amorosa a sus dolores que en el momento los sentíamos como nuestros. Desde el inicio S-TIE-CHI, adoptó la costumbre de estirarse cual una alfombra frente a cualquier puerta en donde percibiese algo humano - una voz, un olor, un sonido. Allí permanecía aparentemente indiferente con los ojos cerrados, el cuerpo abierto en cruz pegado al suelo intentando refrescar su acalorada panza. Mi padre, un hombre bueno como pocos, cada vez que salía de la casa a dar un pequeño paseo de rehabilitación apoyado en un bastón, se encontraba con esta especie de cuero peludo tendido frente a la puerta, sin inmutarse. Le daba un pequeño toque con el bastón y le soltaba con el máximo desprecio posible: "que haces aquí?...CÚCO!", intentando manifestar un desagrado profundo, que en el fondo no sentía. Luego lo rodeaba y seguía su camino, no sin antes reclamar porque según él, que por aquella epoca andaba rodeado de mimos: "desde que este perro llegó ya nadie se preocupa de mí, deberían devolverlo".




Pero en fin, cuando S-TIE-CHI, tenía seis meses RAMBO, un feroz perro policial, lo atacó fieramente en circunstancias que paseábamos amablemente por el sector. RAMBO lo sacudió en el aire por minutos interminables agarrándolo de la piel peluda - la cual atenuó el posible daño. Sin embargo el Chow-chow jamás olvidó. Se alió con nuestra otra mascota, BARON TERCERO, una mezcla indefinible de policial con labrador y probablemente con 20 razas más. BARON TERCERO llegó a la casa cinco años antes que el Chow-Chow. Nuestro anterior perro, BARON SEGUNDO, había desaparecido sin que nadie supiera como, y para pasar la pena fui a una casa cercana en donde regalaban una camada de quiltritos amarillos. Eran siete bolitas peludas y los dueños, ansiosos de librarse de una boca que alimentar, me ofrecieron uno, el mas bonito. Yo esperé, observé un poco y vi otro, no tan lindo pero que se agitaba, mordisqueaba a los otros y jugaba entusiasmado. Me dije," este parece ser muy inteligente", y no me equivoque. 

BARON TERCERO tomó al recién llegado Chow-chow bajo su tutela siéndonos posible observar admirados la forma en que el quiltro le enseñó al de raza a defenderse. Lo entrenaba todos los días. Jugaba a acecharlo y luego lo atacaba mordisqueando bruscamente sus patas y cuello. Lo hizo una y otra vez hasta que el Chow-chow entendió que allí estaban los puntos débiles del enemigo. La fortaleza principal del Chow-chow está en su pelaje tupido, largo y con la piel llena de arrugas. Debido a esta ventaja, cuando S-TIE-CHI sufría una agresión, generalmente salía apenas con el pelo mojado con la saliva de su contrincante, en cuanto su enemigo casual volvía a su casa en estado de shock, agotamiento total, desorientado, sin saliva y frustrado porque los colmillos no conseguían pasar del cuero del Chow - Chow. Sin embargo, después de algún tiempo, S-TIE-CHI comenzó a llegar de sus correrías en compañia de BARON TERCERO, con mordidas en el hocico o los ojos, sus lugares vulnerables -los otros perros también desarrollan sus estratégias, claro. Esto, junto con los comentarios de algunos vecinos, nos hizo saber que entre los dos se habían transformado en los jefes del sector. Los vecinos comentaban divertidos que parecían Don Quijote y Sancho Panza. BARON TERCERO es flaco y estilizado, S-TIE-CHI es peludo, bajito y parece gorducho -es solo la impresión que pasa con su peludéz y arrugas. Los dos caminaban por el camino principal con un pasito erguido, arrogante, y cuando S-TIE-CHI veía a RAMBO, su primer verdugo, corría con la máxima velocidad de sus cortas patas a atacarlo con una fiereza asombrosa dado su tamaño. RAMBO a su vez emitía sus ladridos mas intimidantes en cuanto corría a perderse sin ninguna dignidad, para no ser atacado. Ya había tenido lo suyo anteriormente y sabía que S-TIE-CHI jamás lo había perdonado.



Y así fue como los dos perros se acostumbaron a dar un paseo diario de mas o menos quince minutos dejando a su paso una estela de ladridos de otros perros que no se resignaban a entregar el liderazgo de la zona, pero que asumían que los dos eran valientes y uno de ellos casi invulnerable debido a su coraza de pelos. 

En uno de los paseos el Chow-chow descubrió que existían seres vivos llamados gatos y su excitación no tuvo fin. Corría todos los días tras cinco gatos callejeros que andaban por encima de los muros de adobe, a la entrada del TERRITORIO. Saltaba emocionado tratando de alcanzar, sin éxito, cualquiera de los gatuchos que desde arriba se divertían desdeñosos, provocándolo, parando el pelo y maullando escandalosamente. Hasta que un día...pasó algo simplemente terrible: uno de los gatos se cayó, y el Chow-chow resolvió aprovechar la oportunidad. Siguiendo su instinto, lo mordió solo una vez, y lo hizo pasar a mejor vida. Una vecina, amante de los gatos callejeros, llegó a mi casa para encararme y decirme con voz alterada y descontrolada que yo era la responsable de la muerte del gatucho por mantener en la calle a perros "asesinos". Traté de defenderlo argumentando el hábito de provocación de los cinco felinos y su actitud de ridicularizar al Chow-chow cada vez que este tentaba infructuosamente alcanzar, con sus cortas patitas, a los miserables que protegidos en el alto de los muros o las pircas se reían de sus empeños -los Chow-Chow, para mí es evidente, tienen en alta estima su linaje. No sirvió la defensa ante la histeria desatada de la vecina, la cual se aprovechó y me cobró todos los costos que estimó conveniente, de medicamentos y consulta al Veterinario que había generado el ya cadáver del gato callejero. Allí, enfrente de vecinos que asistían a la denuncia pública del crimen, no me quedó otra opción que pagar las costas totales del acto criminal de S-TIE-CHI para salvarlo de un linchamiento público inminente pues me advirtieron que, varios vecinos - amantes de los animales - se juraron dar muerte al peludo apenas lo pillaran desprotegido y en descampado.

Pasó el tiempo, y después de muchos cercos reparados, de muchas perritas en celo y de mucho ejercicio de marcar territorio por los caminos cercanos, llegó una semana fatídica, antes de la última Navidad, en que los efluvios hormonales y el encanto especial de una perra en estro hicieron que día tras día, noche tras noche, BARON TERCERO y S-TIE-CHI usaran su cabeza y patas para romper una y otra vez las cercas de la casa para incrementar la leva y disputarse a la coqueta. En la disputa de favores sexuales de una perra no hay amistad, ni vecindad, ni parentezco que sea reconocida entre los perros. Sus razonamientos son básicos: "se reproducen ustedes... o yo". Tan simple como eso. Es así como S-TIE-CHI comenzó por desconocer la amistad que mantenía desde cachorro con ROCKY, el perro de Valeskina, una vecina que administra tiendas de artesanía tras la cerca del lado norte de nuestras casas. Y es así como nuestras mascotas, en la fatídica semana, se encontraron en la calle, a la salida de una escuela y S-TIE-CHI zurró sin piedad a ROCKY en presencia de su dueña, la cual me lo comunicó manifestando su indignación por el hecho de que mis perros se encontraban sueltos en la calle (es muy interesante aquí notar que el perro de ella estaba también suelto en la calle y no obedecía órdenes. Si así hubiese sido, todo habría sido mas fácil para todos. Pero enfin, esto no es parte importante de los hechos terribles que acaecieron posteriormente y que proyectaron sobre nuestras vidas, humanas y perrunas, la sombra de una tragedia tan dolorosa como inevitable). Declaro aquí desde luego que probablemente yo, en similares circunstancias, hubiese presentado mi reclamo de igual modo a Valeskina si su perro, y no el mío, hubiese sido el ganador.

Tomadas las providencias del caso - reparado por eneagésima vez el hoyo practicado en las cercas destrozadas por el afán lúbrico de los perros. 
Henos aquí que días mas tarde, aparece muy temprano Valeskina en el cerco, frente a mi casa, gesticulando con aspecto de indignación suprema, siendo que yo solo oía en parte las palabras que a los gritos pronunciaba para adentro de mi propiedad,"...perro, ....consiguió!....advertí!...matar!!". Como en el momento me encontraba ocupada con una emergencia de salud, que afectaba a mi madre nonagenaria, le hice saber a la distancia que estaba muy ocupada en ese momento y que me diera un tiempo, con lo cual ella se retiró indignada. Minutos mas tarde salía yo en en pos de ella para informarme de los motivos de su rabia. Encontrela a la salida de las tiendas. Quise enterarme del problema y es allí en donde con horror recibi el relato de que mi peludo, tan amado por todos - tengo que decir que el Chow-chow es un dulce con los seres humanos, se deja acariciar sin problemas (excepto por Washington, un vecino, biólogo, norteamericano, amante de los animales que tiene cinco perros policiales, los cuales interactúan permanente con él, lo que motiva que S-TIE-CHI lo confunda con otro de ellos debido a que sus ropas estan impregnadas del olor de sus mascotas), y mantiene una actitud de permanente indiferencia con todo lo que huela a hombre o mujer, excepto nosotros, los de la casa, con quienes mantiene relaciones de amor explícito, algo inusual en los de su raza, quienes son mas bien llegados a un comportamiente autista con sus dueños; como decía, me entero con horror que esa mañana, aún mas temprano, se habían encontrado S-TIE-CHI y ROCKY y decidieron resolver sus pendencias por los favores de la perra de turno en un duelo a muerte. Es así como se batieron en una sangrienta pelea, la cual fue definida por S-TIE-CHI con un método que me sonó tan cruel con el pobre ROCKY que, en el momento, no pude menos que comprender la terrible sentencia que Valeskima estableció y me comunicó para nuestras mascotas: "cuando vea a cualquiera de tus perros, los mataré". S-TIE-CHI había recurrido a un expediente sorprendente, cruel, malévolo e inaceptable para cualquier civilizado: mordió la genitália de Rocky y consiguió que este se desangrara hasta morir. Me puse enferma!, como no?, ante la crueldad informada. Sin embargo poco después comprendía la perruna realidad, al ver el Chow-Chow con un ojo casi desorbitado y con pedazos menos de su lanudo cuero, y al constatar que se mantuvo tres días sin moverse ni comer. Era evidente que el Chow-Chow apenas ejerció, de la única forma que él sabía, su derecho a ser el macho alfa en la disputa por la perrita que los estimulaba hacía días con sus efluvios, que esparcía por el aire en las noches estrelladas del TERRITORIO. Sin embargo, el Chow-Chow, al dejarse llevar por su instinto se condenó a ser un proscrito junto con su amigo BARON TERCERO.

Desde aquel nefasto día, y una vez proferida la cruel sentencia, Don Quijote y Sancho Panza pasan los días con vigilancia estricta y nosotros, sus dueños, tenemos una vida con ribetes de angustia día tras día, cuidando permanentemente los cercos, para resguardar sus vidas amenazadas por personas buenas, que en el TERRITORIO se definen como amantes de los animales, y que tienen la sincera y firme convicción de que nuestras mascotas se unieron fría y racionalmente, en un contubernio despreciable, para planificar odiosamente como librarse de ROCKY.

Si bien estoy de acuerdo en que los animales a veces demuestran una inteligencia sorprendente, me pregunto...no será mucho Lucho?


jueves, 10 de abril de 2008

LA HISTORIA DE LOS TUCH

Desde hace algún tiempo ya, los terrenos del TERRITORIO son codiciados por sus características sin igual - naturaleza preservada, aunque su flora es muy pobre, y cercanía a lo urbano moderno - de modo que no es raro ver por aquí llegar nuevos e importantes vecinos. Uno de los últimos fue un colegio de la filosofía Rudolf Steiner que trasladó su sede a nuestra área, trayendo consigo una leva de padres interesados en comprar o alquilar casas en el TERRITORIO. Los padres y apoderados se desequilibran con el nombre del TERRITORIO y lo asocian con naturaleza, campo, tranquilidad, armonía. Aparecen por nuestra portería sigilosos, con un comportamiento de quien se acerca al paraíso para preguntar esperanzados: "hay algun terreno para la venta?"..."hay alguna casita de barro que se arriende?". Esto naturalmente acabó con la disponibilidad de alquileres al interior, y trajo una saludable prosperidad, con la alegría consiguiente, a aquellos vecinos que tienen casas para arrendar.

Por esa época se encontraba vacía la casita de mi amiga Suzie, la de Brasil. Acababa de entregarla una pareja que llegó con mil proyectos de vida felíz. Ellos respetaban el medio ambiente, estaban armonizados con la naturaleza y deseaban emprender un negocio artesanal en los locales de la entrada. Ella, Laurette, era muy dulce; él, Miguel, a pesar de los intereses declarados por el arte, se veía un tanto bronco y mal agestado como diría mi querida Mamyabuela. Transcurrió un año enmarcado por el desencanto con el negocio de la artesanía y la mala suerte que perseguía a Laurette como un sino ineludible. Tenía frecuentes accidentes de todo tipo, caídas de la escala, choques con árboles, encontrones con las puertas, al punto de que algunos de los que la conocíamos resolvimos recomendarle una urgente consulta con un oftalmólogo. Las mujeres, me lo dijo mi oftalmólogo a mis cuarenta, al comentarle yo que siempre perdía mis anteojos, necesitan en su mayoría usar anteojos a partir de los treinta y ocho años en promedio pero rechazan la idea por querer parecer mas jóvenes. Sin embargo Laurette nunca tuvo tiempo de ir al oftalmólogo para chequear su visión porque  nosotros, los que la conocíamos, decidimos sin ponernos de acuerdo, que al final de cuentas no tenía tanta importancia la revisión de sus ojos:


  • primero, porque apenas se empinaba sobre los veinticinco y 
  • segundo, porque Miguel tenía una extraña forma de armonizarse con la naturaleza puesto que frecuentemente se oían grandes gritos dentro de la casita de barro. 
No quise entrar en hipótesis negativistas, de modo que elucubré sobre la posibilidad de que se ejercitara en dar el Grito Primal, una terapia que estuvo muy de moda allá por los setenta del siglo pasado, y que consistía en buscar un lugar no contaminado por lo urbano, asentar allí sus pies en separado y dar un grito visceral, hondo y definitivo, de dolor al cielo. "El grito primal del hombre que abandona la protección del útero para caer en la incomprensión civilizatoria de los tiempos modernos, la cual en un círculo vicioso le impide sanarse de este dolor". La teoría decía que aquél que consiguiese dar el grito primal, estaría sanado, armonizado, libre de todo dolor y, cuestión no menor, libre de psicoanalistas que se quedaban con todo tu sueldo, pero que en aquella época eran fundamentales para cualquier ser que se preciara de poseer un mínimo de inteligencia y sensibilidad. 

Yo, la verdad nunca encontré el momento adecuado para mi Grito Primal. Las veces que creí estar en el lugar apropiado me asustó la presencia de algún testigo incómodo y cuando finalmente encontré el lugar y la soledad necesaria, me hizo falta una compañía para compartir mi grito. Entendí de repente que el proceso civilizatorio, en mi caso, me había perjudicado irremediablemente puesto que yo no tenía ni siquiera la capacidad de dar el Grito Primal sin compañía y la técnica no consideraba gritos primales colectivos, de modo que resolví abandonar la terapia - Espero que Jorge, mi gran amigo de entonces, que lo intentó durante mucho tiempo, lo haya conseguido en la Universidad de USA en donde finalmente se refugió como profesor de Filosofía.

Finalmente eliminamos, por improbable, la teoría de que Miguel se ejercitase en dar el Grito Primal puesto que observamos que, curiosamente, sus fuertes gritos coincidían con accidentes de Laurette que le dejaban marcas moradas en su rostro o cuerpo, y entonces llegó el momento en que Laurette, la dulce, renunció al proyecto que tanto la sedujo: vivir en la paz y tranquilidad del territorio, armonizados los dos con Miguel frente a la naturaleza maravillosa del Territorio... y así quedó la casita libre para inquilinos mas afortunados.

Entonces llegaron los Tuch.


Continuara...

LA MUJER DEL PANADERO

Hacía poco que nos habíamos instalado en EL TERRITORIO, cuando un día mi querido padre apareció con una noticia que nos entusiasmó a todos. Acababan de poner una banderola blanca, a ochenta metros de nuestra casa, en la entrada del Sendero - así se denominan nuestros pasajes de acceso. La traducción de esta banderola en mi país es: "Se vende pan amasado hecho en horno de barro". Acudimos todos a la novedad. Un hermoso horno de barro recién inaugurado apareció ante nuestros ojos. A su alrededor se afanaba Ismael, un hombre enjuto, de naríz enrojecida, sin oficio conocido, de pocos amigos, que vivía en el lugar junto con su hijo que arrendaba la casita de mi amiga Susie. Por entonces la casita apenas consistía en una especie de torre de barro, que algún aplicado levantó. Abajo había una bañera hechiza de piedras, y arriba una especie de habitación, solo eso. La puerta era un resto de tablas. En sentido estricto el horno era un fraude, como todos los hornos de barro del TERRITORIO. Era un medio tambor reciclado de kerosene u otro combustible al cual le agregó una capa externa de barro para completar el engaño y vender falso pan hecho en falso horno de barro. Ahi entraba el aporte solidario de los vecinos del TERRITORIO; alegremente nos autoengáñabamos y hacíamos como que creíamos que era un horno de barro de verdad divulgando la noticia a nuestros amigos. Así fue como aquella tarde nosotros partimos en familia a adorar la novedad.

Ismael contó a mi padre que su hijo arrendaba la pseudo casa y que él, buscando una forma de ganarse la vida, observó que la residencia quedaba en la calle de acceso del TERRITORIO y que por allí pasaban todas las tardes los moradores de vuelta de sus trabajos u obligaciones en el mundo exterior. Como un emprendedor moderno analizó las ventajas comparativas que ofrecía el lugar y discurrió instalar allí el horno "trucho", como diría Alejo. Le confidenció a mi padre que si no vendía el pan de ese día inaugural no tendría capital para los insumos del día siguiente. Mi padre, Don Goyo, siempre fue solidario con aquellos que tenían una vida dura - quien sabe porque él mismo, de niño, observó el descalabro ocurrido en su familia a propósito de la famosa crisis mundial de 1928, lo cual le reportó decepciones marcantes en una edad muy temprana - de modo que discurrió la forma de prestar ayuda al nuevo empresario, sin arriesgar mucho en el empeño. La cautela, como impronta muy fuerte de su personalidad, también fue una consecuencia de la crisis. Establecida la estrategia de ayuda, mi padre le propuso a Ismael adelantar el importe de la compra de pan equivalente a un mes para nuestra familia. Con eso Ismael aseguraba tener dinero para los insumos de los primeros días y mi padre se aseguraba la buena voluntad del panadero en ciernes, para hacer una troca posterior que consistía en que mi padre entregaba una puerta usada, que por allí andaba incomodando desde que habíamos llegado al TERRITORIO - que serviría para darle un toque mas habitable a la casita habitada por Ismael - y el panadero le entregaría el equivalente al precio, en dosis diarias de pan de acuerdo al consumo familiar.

Día tras día Ismael fue creando una clientela cautiva en las horas de la tarde, que al volver de sus actividades en el exterior no resistían la vista de la banderola blanca y del horno, junto con los olores del pan recién sacado. Pasados unos meses el panadero anunció que se cambiaba a un lugar mas comercial, luego a la entrada del TERRITORIO, desde donde podría captar incluso clientes que circulaban fuera del mismo. El negocio se transformó en grito y plata. El desempleado Ismael, se había cambiado de local y ahora juntaba dinero para comprarse una camioneta.

El nuevo local se transformó rápidamente en un lugar de encuentro. Allí instalaron dos bancas artesanales en donde se veía vecinos que nunca se habían conocido conversando con una bolsa de pan en la mano. Allí se intercambiaban todas las novedades del TERRITORIO, se ponían avisos de trueque, arriendos y ventas diversos, se hacían negocios y se planeaban fiestas.

Un buen día apareció en la venta una mujer bajita, fumadora y muy conversadora, de nombre Victoria, la cual se echó al bolsillo toda la vocación individualista de las personas del TERRITORIO. Se prestigió llamando de tú a todo el mundo y dando pálpitos sobre como hacer realidad los sueños de cada uno puesto que sus andanzas como mujer perseguida por cuestiones políticas le habían asegurado una riqueza de experiencias y sabiduría sin igual; al mismo tiempo que se ofrecía generosamente para ayudar en cuanto emprendimiento fuera comentado en su presencia. Era la mujer de Ismael, quien se encontraba ausente en los primeros tiempos del emprendimiento. Posteriormente ella contó a quien quisiera oir que había pasado por la experiencia de estar en la cárcel por cuestiones políticas, lo que le trajo de inmediato la simpatía del TERRITORIO puesto que somos sensibles en extremo a este tipo de penurias; mas aún cuando se supo que ella había compartido celda con la mujer mas respetada por su consecuencia política en el país, una dirigente del partido comunista, la cual gozaba de tal respeto que años después, con ocasión de su muerte, recibiría homenajes sentidos de todo el páis, incluídos auqellos que en vida le garantizaron una vida llena de amarguras.

Pasaron aún los meses, y probablemente un par de años, en que luego a seguir se supo que Victoria había entusiasmado a un actor muy querido y conocido, morador del TERRITORIO, para que este arrendara un terreno a la entrada del mismo en donde existían las tienditas de artesanía, y construyera un restaurant. " Yo te ayudo en todo - le dijo - somos amigos y yo te asesoro. Atrévete, yo entiendo del negocio". El actor se entusiasmó y yo pensé con rabia que mi manía de no intimar de inicio con las personas me hizo perder la oportunidad de instalar un negocio de ese tipo, el cual a todas luces parecía pintado para mí. Cuando recién había llegado Victoria fui un día a pagar un trueque: Se había perdido nuestro perro Barón Segundo y pusimos un aviso en la venta de pan amasado ofreciendo recompensa por informaciones del querido fugitivo. Después de algunos días obtuvimos información valiosa de que se encontraba secuestrado en las inmediaciones del TERRITORIO. Junto con recuperar el perro y la felicidad familiar - cómo amamos nuestras mascotas! -procedimos a pagar la recompensa: quince días de pan para la familia del informante. De esta forma también pagábamos la buena voluntad de Ismael y todos quedamos contentos.

El día que fui a pagar el valor de la recompensa Victoria me recibió con grandes demostraciones de estimación. Sin previo aviso me tomó de un brazo familiarmente, hizo protestas de amistad y me hizo entrar al interior de la venta. Allí había una instalación muy precaria que consistía en una mesa y dos bancas, además de la mesa en que una esforzada mujer amasaba el próximo pan que iría al horno. Victoria me instó a sentar, me ofreció cigarrillos, los cuales decliné por detestar el tabaquismo y moviendo alegremente sus manos hizo aparecer unos vasos llenados generosamente con vino tinto para ella, para mí y para Ismael que se encontraba allí . Como el sol aún estaba alto en el cielo, encontré allí la explicación para el color del apendice nasal del panadero. Arranqué del acoso en cuanto pude, alegando que no podía beber vino debido a que estaba ingiriendo algunos medicamentos. Este afán mío por huir de las personas me impidió obtener a tiempo la valiosa información para el negocio del restaurante.

Al poco tiempo nos fuimos enterando de varias tragedias familiares que le fueron ocurriendo en seguidilla a Victoria. Su madre murió de cáncer y no teniendo ella como arcar con el valor del sepultamiento, tuvo que acudir a préstamos de vecinos; Ismael a su vez enfermó de cáncer al pulmón, momento en que acudió nuevamente al crédito otorgado por los vecinos solidarios y finalmente su madre, ... nuevamente murió de cáncer. Rápidamente se analizó la posibilidad de que Victoria tuviera dos madres. Se llegó a la conclusión de que era imposible de modo que cundió la alarma en el TERRITORIO.


Entonces comenzaron los cruces de información a toda marcha entre vecinos, chequeando y contrachequeando los préstamos otorgados, para llegar finalmente a la insólita conclusión de que Victoria adeudaba dos funerales, dos hospitalizaciones, tres alquileres, cuatro tratamientos médicos y así por delante, a un número asombroso de vecinos que la habían socorrido ante tanta tragedia. La buena noticia era que la madre continuaba viva e que Ismael, por la época, estaba sano. Se supo entonces que Victoria, en los días de la inauguración de la venta estaba en la cárcel por estafa y que jamás fue perseguida política, que había robado tres cheques de la cartera de una vecina, cliente de la venta, y con ellos había pagado, con la mayor paz de espíritu, la matrícula y mensualidades de un nieto en un Kindergarten frecuentado por todo el TERRITORIO, situado a no mas de cien metros de la torre que ocupaban como casa. En desparpajo, Victoria tenía un Doctorado.

Al clamor de la rabia de los vecinos se deshizo la venta del pan y Victoria e Ismael se mudaron a algún lugar desconocido. Aún así ella se las arregló para permanecer vigente, esta vez no en el TERRITORIO sino a nivel nacional, el día en que en un programa de televisión fue entrevistada para contar la historia, según ella, de la estafa del actor, el cual habría utilizado sus conocimientos y trabajo durante dos años para instalar un restaurante que nunca se inauguró y sin pagarle un solo penique. Victoria aparecía en aquel programa, cual estrella, solicitando el pago de salarios adeudados por dos años, vacaciones, indemnizaciones, leyes sociales, feriados, horas extras y otros que juntos sumaban valores escandalosos. Imagino que nuestro vecino, el actor, no tuvo muchas dificultades para demostrar ante los tribunales el perfil truhan de la denunciante puesto que tenía todo el TERRITORIO atragantado de rabia por haber sido engañado, no una sino varias veces, por la tal caradura. A mí solo me quedó el recuerdo de una llamada en horas de la madrugada en que la bribona mujer me decía, con voz ahogada, que necesitaba hablar conmigo por un problema de salud terrible que la aquejaba en ese instante. Como yo por sobre cualquier cosa hago respetar mi sueño le manifesté molesta que apreciaría me llamara al día siguiente. Creo que, después de dormir unas horas, a ella no le pareció una buena idea y resolvió no premiarme con la proposición de algún negocio de la china o poner a prueba mi lado solidario ante una posible tercera defunción de su madre, o alguna catástrofe del mismo tipo, lo cual me alejó del peligro de haber planeado un emprendimiento empresarial, o de cualquier tipo, en la compañía de la granuja mujer del panadero.

sábado, 12 de enero de 2008

EL BALNEARIO

Por estos días ocurre un episodio que retrata en su plenitud el individualismo, la falta de compromiso, la irresponsabilidad alegre, de los que aquí viven. El Chamán ha dado la alerta confirmada por señales de humo que vienen de algunos notables del TERRITORIO. Valeskina me ha contado que en la quebrada, desde donde fluyen las aguas que nutren nuestro lavado de dientes, nuestros ritos de higiene diario, y otros, al señor alcalde resolvió promover un balneario público. En estricto rigor nadie sabe si ha sido el señor alcalde o algún obsecuente e interesado funcionario.

Aparece un personaje en EL TERRITORIO, de nombre Moldí, que cuenta complacido la inauguración de un balneario popular en donde nuestros vecinos menos favorecidos podrán disfrutar de un espacio donde refrescar sus huesos este verano. La Municipalidad, sensible, ha construido allí bancos y llevado algunos baños químicos. El personaje, en su entusiasmo no escatima elogios para esta idea social, ajeno totalmente al hecho de que esas aguas son las mismas que entran en nuestras casas para lavar nuestros enseres, lavar nuestros cuerpos, lavar nuestras ropas. Nada más lejos de su imaginación, también, el hecho de que tradicionalmente los vecinos DEL TERRITORIO han dado una lucha para evitar el uso del agua de la quebrada para estos fines puesto que nuestros vecinos mas desposeídos no se limitan a bañarse. Allí depositan recuerdos sólidos y líquidos que excretan fisiológicamente sus cuerpos. Me refiero desde luego a fecas y orina.

Resuelvo escribir a la autoridad, a la Junta de Vecinos y a los vecinos mismo, al planeta - que yo no me ando con chicas - poniendo el grito en el cielo y exigiendo explicaciones. Por algún motivo genético nací sin el filtro reverencial que la mayoría de los habitantes acostumbra a usar con las autoridades. El poder intimida. Yo soy de otra época. Entiendo que la autoridad pública está allí para salvaguardar mis derechos cuando sean avasallados, para poner luz en la oscuridad y orden en la anarquía; y los dirigentes de empresas están allí, también, para cuidarse de conflictos con la sociedad en general, principalmente ahora que vivimos en la era de lo políticamente correcto y la RS (Cómo, todavía no saben lo que es la “RS”?) de modo que mi filosofía es que si todos tenemos las cosas claras es decir, lo que arriesgamos cada uno de los actores sociales, nos abstendremos de avanzar sobre campo minado. Quiero pensar que en la era de lo políticamente correcto el horno no está para bollos para los anarquistas, los antiguos de siempre, los clientes de las relaciones de poder, ni el tráfico de influencia. Tampoco para el remanente de la antigua fronda aristocrática de este país formada extrañamente por personas que todavía hoy, en el siglo 21, comentan como al pasar que son suizos, franceses, vascos, o que pertenecen a cualquier nacionalidad europea, independientemente del hecho de que, en la mejor de la hipótesis son choznos, – que linda palabra - de europeos y que ellos nacieron, se criaron y adquirieron la cultura de estas latitudes, incluida la soberbia tonta y provinciana, que revela un complejo ancestral, de creer aún que una nacionalidad de vestir los prepara mejor para enfrentar los desafíos del mundo. Alóoooooooó?. Estamos en 2008 ¡.

Pero bien, alertado todo el mundo - por algo estamos en la era del Mail - respecto de la hecatombe de las fecas entrando en nuestras casas a través de las aguas (insidiosamente recuerdo a mis vecinos el acto del lavado de dientes ) adivinen qué?............... el único que respondió al emplazamiento fue la autoridad cuestionada.

Cuando digo respondió, en este caso es un eufemismo, claro. La autoridad y habilidad política del Alcalde, que yo reconozco admirar, se reveló en un par de cartas en las que no decía nada, no reconocía nada y no respondía nada en esencia, pero ciertamente me dejó encantada con su amabilidad, llaneza y actitud, despojada de pretensiones, al responder el cuestionamiento de una simple mortal como yo. Esta habilidad de él yo me la esperaba, es claro, porque uno aprende a conocer a los hombres y mujeres públicos, aún cuando no los haya tenido nunca ante sí, debido a otros lenguajes, que no los verbales, que te dan información sobre ellos, en fotos, televisión, teléfono, radios. La inflexión de voz, la mirada, la gestualidad, la sonrisa, la colocación del cuerpo en el momento de una frase, te dice mucho más de las personas que un discurso verbal o escrito. Si quieres conocer a alguien basta con que lo observes y oigas con la máxima atención. No escuches las palabras y sí el timbre de voz, la forma en que coloca la mirada, el gesto de las manos, la manera de conectar su emocionalidad. Toca el cuerpo de su interlocutor?, Le sonríe de frente o es una sonrisa en sesgo?. Saluda con abrazos o te estrecha la mano con un brazo estirado, como alejando el cuerpo?, El abrazo transmite espontaneidad?. Volviendo al resultado de mi alerta, el eco que despertó fue el siguiente: el Alcalde hizo lo suyo con su respuesta políticamente correcta y los habitantes del territorio?, salvo dos o tres que se destacan por su real preocupación en todo tipo de causas, (que tampoco EL TERRITORIO es otro planeta, aquí TAMBIÉN hay hombres buenos!. Pocos, pero los hay), digo, salvo dos o tres, nadie mas se preocupó de manifestar su incomodidad por las aguas mas turbias que otrora. La Junta de Vecinos hizo lo suyo supongo, pero hasta ahora el "balneario" continúa alegrando nuestros vecinos de comuna. Lo divertido de esto, por increíble que parezca, es que afuera del TERRITORIO tenemos la imagen de un colectivo aguerrido en defensa de la Ecología. Es de amargar!.


ATENCIÓN. A pedido del chamán, que se ha sentido aludido por tener un apellido de origen vasco, esclarezco: la "fronda aristocrática" corresponde a un concepto histórico político de utilización del poder, estudiado en nuestro país y que tuvo vigencia a inicios del siglo diecinueve y tiene que ver con la utilización de poder por familias de aquella época. Por definición es algo del pasado y la remanencia es solo eso: remanencia. No confundir con nuestros amables connacionales o extranjeros residentes, de orígenes europeos recientes. Y al final de cuentos, no confundir con nada, esta pretende ser una crónica bien humorada y no una crítica profunda a nadie.

jueves, 6 de diciembre de 2007

LA CASA DE BARRO AFRICANA

Se me ocurre que querrán saber algo más de Maximiliano. Tendrán que esperar.

Un Domingo, creo que Noviembre recién pasado, por vuelta de las 13 horas, mi hermana MAR Y SOL que es mi vecina en la aventura del TERRITORIO, retorna de un breve paseo por la tienditas de artesanato de la entrada y me anuncia "hay un interesante anuncio a la entrada. Un pendón que invita a visitar una casa de barro del tipo africano, que se está terminando de construir al interior del TERRITORIO. Aunque ya es tarde y debe estar terminando el evento en sí, yo voy", me dice. 


Se trataba de divulgar estilos de contrucción autosuficientes y ecológicos. 


Cuando aparece una situación de estas hay un frémito (no sé si esta palabra es del español o del portugués, pero me gusta, de forma que por el momento se queda) de entusiasmo al interior del TERRITORIO. Nos pasamos la información uno a uno, por Mail, teléfono, avisos en la entrada o señales de humo. Estos eventos son los que colorean nuestro vivir. Son "nosotros mismos".
Aunque era tarde ya, resolvimos prestigiar la reunión. Vamos caminando por la calle principal, damos la vuelta en la esquina, avanzamos hacia el oriente y he allí un hermoso cuadrado de barro, puesto en la tierra, a modo de señalización. Enmarcado allí hay un noble dibujo de la casa de barro estilo Africa, con una flecha indicando hacia donde caminar. Encantador...! 


Llegamos cuando ya estaba terminando la exposición que, en rigor, estaba conformada por la presencia de algunas hermosas personas vestidas de algodones coloridos o crudos, cabellos largos ondulados. Algunos de ellos arquitectos. Bellísimas fuentes de mimbre y greda mostraban aún restos de almendras, nueces, maní, galletas integrales. 


Se trataba, nos explican, de un movimiento mundial que propicia ir enseñando a construir bajo moldes mas humanos y ecológicos. Guilherme, el dueño de la casa, ingeniero, un alto y bello hombre vestido de algodón blanco, anfitriona la muestra. Nos lleva por una exposición gráfica en que nos muestra el proyecto arquitectónico y la forma de construir. Nos cuenta que nos podemos incorporar al movimiento aprendiendo a construir en barro y yendo después a otros países a enseñar la técnica a personas de baja renta. Es un proyecto hermoso, la casa y el proyecto de viajar por el mundo enseñando autosuficiencia habitacional. Me veo claramente en eso. 


Nos muestra como esto es viable, barato y ecológico. Nos dice


- "Los materiales están ahí, a tu disposición. Tomas unos palos de árboles, ..............ahí está la tierra con la cual harás el barro.....todo absolutamente barato y posible".  

Nos muestra el sistema de disposición de nuestros residuos biológicos, que aprovecha incluso nuestra orina y fecas para convertirlas en fertilizante humano, a través del simple sistema de cubrir con aserrín los residuos sólidos. Estos se convierten en rico abono después de un tiempo. Reflexiono sobre el hecho de que por lo menos es mas digno y privado que el aprovechamiento de residuos biológicos hechos en la China de Mao Ze Dong ( o como se escriba ahora), en que el pueblo chino estaba programado para ejercer su solidaridad deteniéndose en los caminos a la orilla de los arrozales, nalgas al aire,  y beneficiar con sus residuos a las plantaciones allí existente (lo habré soñado?). 

Pero en fin, Ghillerme me entusiasma cada vez mas. 


Soy un poco reacia a las casas de barro por una limitación cultural mía y por terror de despertar un día con una vinchuca alimentándose en mi rostro, es verdad, pero nunca tanto como para haber desechado definitivamente la idea de vivir de una manera mas acorde con la naturaleza en una preciosa casa de barro. Aunque de verdad no tengo muy claro en que atenta contra la ecología el vivir en una casa cuya base es el ladrillo. En mi casa actual, de ladrillo, de vez en cuando entran hermosos escorpiones ( o alacranes?), negros, o pájaros, en abril, desorientados porque se dieron un festín con los frutos remaduros, que al fermentar se transforman en una jugosa pulpa alcohólica que deja a zorzales y tencas en tal estado de feliz ebriedad, que se azotan al lanzarse al cielo reflejado en las ventanas de mi casa, o entran por las puertas abiertas de la cocina de mi hermana, llegando hasta la sala o dormitorios en donde saltitan explorando los espacios hasta que alguien se apiada de ellos y abre cortinas para verlos volar. Tenemos por lo menos siete generaciones de tórtolas que han nacido en hermosos nidos hechos en árboles que la mano de Don Goyo, mi querido padre, plantó cuando aquí llegamos hace once años. Las tórtolas son tan de la casa que bajan a tomar agua en el borde de nuestros maceteros, o se sientan - créanme, "se sientan" - en nuestra terraza a observar como nos desplazamos por su alrededor. 


Recuerdo que la primera nidada, en rigor en nuestra casa tienen un polluelo cada vez, la descubrí hace ya varios años, al abrir la cortina del dormitorio de mi sobrino Kitín en el segundo piso, en la casa de mi hermana. Inesperadamente mis ojos se encontraron con los ojos de una tórtola echada en un nido, afuera, en una rama de ciruelo, a no mas de treinta centímetros de la ventana,que me observaba curiosa, pero muy tranquila, desde su posición en la rama. Entonces la adoptamos, dejándole granos y alimento cuando ella abandonaba el nido. Ella nos agradecía fijando sus ojos en los nuestros, quieta y tranquilamente, cuando abríamos la cortina para mostrar a nuestros invitados, a guisa de escenario teatral, la inusual empolladura. 

Si esto no es parte de vivir armónicamente con la naturaleza, aún siendo en una casa de ladrillo... qué lo es?. 

Aquel inicio de tarde Guilherme con su casa y su mensaje me motivó como nadie antes. Recordé que por esos días evaluábamos con mi hermana hacer nuevas casas, al interior del TERRITORIO, para hacer mas amable el entorno para nuestra madre y resolvimos interiorizarnos más sobre la modalidad ecológica que promovía la casa africana, sobretodo por el hecho de que era una opción barata, accesible a cualquier hijo de vecino. Preguntamos a una de las organizadoras si Guilherme tenía algún plano o manual, o si prestaba asesoría, para examinar la posibilidad de viabilizar este proyecto tan ecológico. Nos respondió que Guilherme no lo hacía pero que Domingo, un arquitecto que vive en el TERRITORIO y que allí se encontraba para esto, podría asesorarnos en la construcción deseada. 


Domingo en principio nos informó que : "dependía" ....del proyecto, del lugar, de los m2 construídos, etc. Aún así... podríamos conversarlo y que lo podía contactar mas tarde. 

Como soy objetiva, rápida para pensar y no me gustan las delongas, lo acosé. 


- "Domingo... dime qué es lo que necesito para construir  digamos... cien metros cuadrados ( yo después lo traduzco a mis necesidades). Lo que quiero es una base para saber de que estamos hablando". 

Domingo miró sus dedos pensativo, luego al cielo, musitó para si mismo, perdido en quien sabe que tipo de elucubraciones... 

-"mmm..... cien metros........barro........" . 

Luego a seguir 

- " tú ya tienes el terreno?". 

Le respondí que sí. Volvió a murmurar consigo mismo y luego muy sonriente me dijo...

- " te la construyo por sesenta mil dólares". 

Y esta creo que fue la primera y última aproximación que tuve para construir una casa de barro estilo africano, y para viajar por el mundo enseñando a los menos favorecidos sobre la forma de obtener una vivienda ecológica, con todos los materiales - palos y tierra - "ahí",............a tu disposición..




sábado, 24 de noviembre de 2007

LOS QUE VIVIMOS EN EL TERRITORIO

Los que viven en MI TERRITORIO, yo incluida, son por lo general figuras progresistas. 

De vez en cuando, un desprevenido habitante del exterior que no es precisamente progresista, influenciado por la televisión cuando hacemos noticia- que la hacemos y mucho- llega por estos lados a vivir el que considera el sueño de muchos: vivir en una casita al pie de la montaña tomando agua no potable y respirando el olor de la flora autóctona. Afortunadamente, para ellos, normalmente se inician a través del alquiler romántico de una casita de barro, así tendrán tiempo de reciclar sus ideas a la luz de la realidad.


Con ellos han compartido estrategia: 

  • familias que participan de la filosofía de Rudolf Steiner y que desean que sus hijos se críen en contacto con la naturaleza- comiendo pan integral y sin acercarse por motivo alguno al mundo diabólico de la tecnología,
  • artistas verdaderos, pintores, actores, escritores - verdaderos y de pacotilla, como yo,
  • pseudo artistas audiovisuales, 
  • guías de escalamiento de montaña colombianos, 
  • cineastas mexicanos, 
  • gerentes de empresas internacionales que desean vivir la experiencia de vivir en un vagón de tren- hay uno en MI TERRITORIO, cuyo dueño es el chamán
  • han alquilado también casitas y casas - estas últimas con piscina y proyectos arquitectónicos sorprendentes- aventureros que declaran tener jugosos contratos para elaborar proyectos de energía atómica- siendo al cabo de un tiempo desalojados por la policía por no pago de alquiler, 
  • mujeres valerosas que encaran la vida como jefes de familia, 
  • parejas románticas que quieren aquí esconderse de historias anteriores, 
  • familias misteriosas con hijos que no concurren a la escuela, 
  • padres que circulan al interior de MI TERRITORIO sin tener oficio conocido y que al cabo de algunos meses, desaparecen dejando solo preguntas repetidas en el recuerdo de sus antiguos vecinos,
  • exiliados políticos retornados de todos los continentes, que aportan dosis de arrogancia, unos, insensatéz y desarraigo varios otros, pero que, en definitiva, son lo que le dan parte del toque de interesante locura que tiene el TERRITORIO,
  • profesores de la filosofía de Rudolf Steiner,
  • extranjeros en la búsqueda de una perfeccción ambiental, que no existe,
  • pseudo defensores del medio ambiente que confunden  plagas ecológicas, como los Eucaliptus Globulus traídos de Australia, con flora autóctona,
  • inocentes que piensan que el TERRITORIO es el modelo que el mundo debe seguir para evitar su destrucción,
  • y otros con rasgos psicopatológicos que van mas allá de lo que la medicina considera normal, pero que han configurado aquí una fauna humana digna de un estudio que sería un desafío para cualquier Sociólogo con afanes de exclusividad.

Adentro de MI TERRITORIO, es tan grande la diversidad, que cada habitante tiene su impronta personal, la cual vas descubriendo en la medida que van a pareciendo en tu vida por circunstancias azarosas. Para mí es un poco más difícil descubrirlo porque la única posibilidad que tengo es que lleguen a mi casa como seres extraviados en los senderos llenos de maleza, y sin asfalto, que permiten la circulación dentro de MI TERRITORIO.


Así estando las cosas, Alejo con su responsabilidad de chamán itinerante, visita mi casa hoy y me comunica que hay una cata de vinos en el Alma- Zen. Que se enteró porque anoche estuvo en un lugar a la entrada del TERRITORIO, en donde es frecuente que se produzcan aglutinaciones espontáneas de vecinos que se arman casi como en azar de I-CHING, en que una moneda mas otra, mas otra, lanzadas al aire, de repente terminan convertidas en un Hexagrama desde el cual se podrá examinar cualquier tema por improbable que sea. En las conversaciones de estos vecinos (entre los cuales podría en cualquier momento haber estado yo), Alejo se nutrió de los últimos sucesos y fue convidado para el evento del día, una cata por una módica suma a las 20:30H (a la cual resolví asistir ante la incredulidad de Alejo puesto que, para mí, el premio debe ser muy grande como para abandonar "mi lugar de poder" como dice Carlos Castañeda: mi casa), pero por sobretodo en estas conversaciones amplió sustancialmente su conocimiento del perfil de algunos que viven aquí y otros que ya pasaron. Por ejemplo,  trajo noticias frescas (para nosotros es claro), de un "cineasta" mexicano que por aquí vivió un año y medio allá por el año 2000. El mexicano en cuestión, que creo se llamaba Maximiliano, llegó por aquí con la declaración de que venía a hacer una película basada en la famosa fuga de los integrantes de un frente revolucionario, en un helicóptero, desde la cárcel pública de esta ciudad.

Mi conocimiento personal de Maximiliano, deviene de la sociabilidad extrema de mi querida madre con Alzheimer – como ven hay genes que no se heredan. Me refiero naturalmente a los de la sociabilidad. A mi querida mamá siempre le agradaron las personas, el movimiento, la conversación, en suma los seres humanos. Por esos años, era muy frecuente para mí encontrar monjas Hare Krishna, quienes tienen templo en el TERRITORIO, o desconocidos, examinando mi dormitorio ante la mirada complacida de mamá a quien le encantaba la profusión de ventanas de la casa; también era común verla en el portón convidando a vecinos renuentes que pasaban por mi Sendero para mostrarles la casa. Los vecinos no participaban de su admiración porque mi casa no es de barro y además tiene un sorprendente color damasco.

Un día, llegué en casa y mamá estaba cómodamente instalada en la sala acompañada de una dicharachera y desconocida mujer de mediana edad, vestida con ropa tipo safari, muy bronceada, con un acento indefinible.


Hola - me dijo -tu mamá me convidó a conocer tu casa, vine a ver a una amiga y cuando me iba tu mamá me raptó.

La desconocida, era dueña en mi vecindario de una propiedad de tres mil quinientos metros, vivía en Brasil y en su terreno tenía dos construcciones arrendadas, una casa chica y otra grande destinada a colegio; en su misterioso español, habló muy fluida y entusiásticamente de su vida en Brasil, de sus problemas para administrar sus inmuebles desde allá y de sus intereses laborales. Obvió el Alzheimer de mamá, se contactó de palabra y gesto con ella- por esto le perdoné que se sintiera tan a gusto en mi casa y por esto también consiguió que me involucrara mas tarde con sus intereses. Después se tomó un jugo y se fue por donde entró...por la cocina.

La desconocida se llamaba Susie y diez días después entró alegre y despreocupadamente en mi casa, se sentó en la sala y me sentenció firme y tranquilamente:



  • "Vengo a decirte que voy a dejar mis casas para arrendar bajo tus cuidados. 
  • Te pagaré un cinco por ciento de los valores administrados, 
  • Me juntarás el dinero y me lo entregarás cuando yo venga en seis meses más". 


No conseguía salir de mi estupefacción cuando ella ya anotaba domicilios legales y numeración de documentos para hacer mandatos notariales. Lo que me jugó en contra fue el recuerdo de su conexión con mamá, el hecho de saber que su madre también tenía Alzheimer y por último recordar que yo también tenía un departamento en otro país, el cual me había hecho perder un amigo que se ofreció a administrarlo, y corredores que de manera mágica consiguieron que los alquileres recibidos y los gastos necesarios a la mantención del departamento fueran exactamente iguales, de forma que nunca sobró algo de la renta para mí; aquel departamento mío había proporcionado vivienda gratuita a unas cuantas personas y había engrosado las cuentas de ahorro de varios corredores de propiedades de ese otro país.

En la casa chica de Susie, vivía el cineasta mexicano.

Susie volvió a Brasil, previa entrega de un mandato otorgándome las facultades necesarias para ganarme mi cinco por ciento, y así comenzó una historia de amistad, labrada al compás de los, cada vez más bizarros, arrendatarios que pasaron por la casa chica.


miércoles, 21 de noviembre de 2007

HACE TREINTA AÑOS

EL TERRITORIO hace 30 años era una Hacienda, alejada de toda vida urbana, en la falda de una cordillera muy famosa en una ciudad capital de América. Hoy en día la ciudad ha crecido al punto de rodear la ex hacienda y los de aquí vivimos rodeados de la modernidad mas avanzada. En el mundo exterior tenemos hipermercados, servicio de bomberos, consultorios de salud, escuelas, condominios de lujo, en toda la periferia de la ex hacienda. Pero adentro de el TERRITORIO la cuestión es otra. Nuestras aguas provienen de una quebrada en la montaña, nuestras calles, excepto un par de ellas, carecen de asfalto, no tenemos agua potable ni redes públicas de evacuación de nuestras aguas servidas- cada cual tiene su propio sistema privado.

Los que aquí vivimos vemos llegar la vida urbana a nuestras puertas con sentimientos encontrados que cada vez mas se están transformando en guerra entre aquellos que desean que llegue con todas sus ventajas y defectos, y aquellos que desean, legítimamente, mantener una vida mas próxima a la naturaleza, y en consecuencia se oponen a casi todo lo que signifique una modificación de la actual situación. Entre los primeros hay un subgrupo que desea secretamente poder vender con ventaja sus terrenos a constructoras y obtener, legítimamente también, la plusvalía de propiedades valorizadas por el hecho de que en esta urbe, prácticamente se acabaron los paños de terreno situados en localización privilegiada, como el nuestro, para hacer condominios para la clase media alta. Comprenderán que en el TERRITORIO la división es feroz y se manifiesta en discusiones de todo tipo y enrostramientos mutuos de los diversos grupos al interior del colectivo.

Las familias y personas que viven en el TERRITORIO, son variopintas. Hay artistas conocidos en todo el país, hay políticos conocidos en todo el país - un día de estos, creo, uno de ellos tuvo un preinfarto y fue noticia nacional. Al día siguiente nuestro modesto portero - porque, desde luego tenemos portería y barrera para parar a los intrusos - casi se muere de la impresión cuando ve aparecer un auto último modelo, no 4x4 como los que aquí abundan, pero en fin, y ve el rostro sonriente del Presidente de la República que venía a visitar al infartado, que a su vez era presidente de uno de los partidos políticos mas importantes del mundo exterior. Hay profesionales exitosos y otros no tanto, subsiste, a duras penas lo reconozco, un pequeño grupo de campesinos originales, hay aún un fundador de este asentamiento, un extranjero, que por aquí llegó hace mucho y que participó de la fundación del TERRITORIO, que decidió reciclarse en una versión moderna del chamán que guarda la memoria no escrita del TERRITORIO.


Hay un Teatro con un nombre poético cuyo dueño es el actor mas famoso de este país, y que cada cierto tiempo pone en cartelera sesudas, y a veces tristes, funciones de teatro a las que llegan habitantes del mundo exterior, hay una sede de Hare Krisnha que estratégicamente vende pan integral a la salida del TERRITORIO. Hay dos espacios, a la entrada del TERRITORIO, en donde se instalaron pequeñas tiendas de artesanos que exiben bellos objetos, y restaurantes con hermosos decorados que van y vienen en el tiempo, esperando pacientemente transformarse en el boom de moda. Cada año, infelizmente, se frustran reapareciendo con menús exóticos, promociones intrigantes y nuevos propietarios, o se abren y se cierran en un ciclo que no tiene fin.